En estos días, aparte de definirse la elección al Parlamento y quienes serán al final los dos candidatos que definirán la elección presidencial, se votan dos referéndums: uno promoviendo la entrada en vigencia del “voto epistolar” y el otro promoviendo la “anulación” de los artículos 1º a 4º de la Ley 15848.
Parece que en tiempos electorales, donde se ve que mucho se juegan, sus “líderes”, padecen de un vicio de “liviandad generalizada”, en cuanto a opinión se refiere. No tocan, pronuncian ni marcan fervientemente su postura ante estos temas. Especulación, acaso?
Por un lado están las posturas que llaman a la conciencia, donde votar es un tema de conciencia, que cada uno haga lo que quiera. No aporta nada nuevo. No arriesga, no se juega. Por lo menos, el que piensa así, debe expresarlo claramente, de la misma manera que expresa claramente su decisión y convicción de ser el mejor y tener la mejor propuesta para gobernar.
La verdad… la postura deL Dr. Lacalle no me convence para nada. Carece de compromiso. Compromiso que debe tener todo aquel que apunta a conducir los destinos de nuestro país.
Sigo… y encuentro la postura oficialista, con José Mujica al frente. Ahí está clarito el tema, todo voto que sume, vamo’ arriba. Y los promotores de esta convocatoria, ya se sabe de donde vienen y hacia donde van, ‘ta claro?
Y otros como Mieres, diluyen la discusión en un problema legal. Es un “mamarracho legal”, dice. Olvidándose que las leyes las hacen promueven, cumplen y anulan los hombres. Al menos en este sistema político, al que nos enorgullecemos de pertenecer, o no?
Ni que hablar del palo mío… nadie quiere tocar el tema. Es como uno cuco, yo que sé… no tendría que haber tanto drama. Digo, por respeto a los Arenas, a los Brum, a los Grauert, al propio Don Pepe… Si hay un tema que está dividiendo a la sociedad, merece un poco de mayor atención, me parece...
Me da la impresión, que si bien el objetivo de la definitiva pacificación nacional es compartido, la mera anulación teórica de estos artículos para nada va a contribuir a ello. Se precisa una actitud más inteligente, más abierta, más tolerante, más justa.
Perfectamente el gobierno, que muchas veces gasta guita al santo PEPE ( y este no es Mujica). podría haber tenido en cuenta, que a veces, gastar un pesito más, en este caso, para distanciar esta propuesta del tiempo electoral, hubiera sido una inversión, mas que un gasto.
Pero a río revuelto… Arman una mezcolanza, que siempre tiene su lado sensible, entonces (independientemente de nuestra posición) aflora el “cuore” y parece que todos los de antes, fueron uno insensibles, déspotas y demás. Que quede claro, gente mala y mezquina hubo y habrá siempre. En todos lados y de todas las banderas.
En el nuevo texto, se promueve la anulación de estos artículos, para darle autonomía al Poder Judicial a investigar los nuevos casos que surjan y reabrir aquellos en que los uruguayos afectados directa o indirectamente por el régimen de facto, entiendan que no estuvieron todos los méritos como para llegar a la “verdad”, digamos.
Sin embargo, lejos de este fin tan loable y removedor para todo uruguayo demócrata que se precie de serlo, hay otros temas que no se mencionan y que es conveniente analizar con propiedad, a efectos de tomar una postura responsable.
¿Por qué el EP – FA no “derogó” esos artículos teniendo la mayoría parlamentaria absoluta como para hacerlo?
Respuesta sencilla: porque el EP – FA (ahora que son gobierno, han retomado la histórica sigla FA, parece que antes, tenían premura, no se….) se comprometió a no anular dicha Ley antes de las elecciones.
Tal parece, que se hizo una “remake” de Pacto del Club Naval, con tal de alcanzar la primera magistratura, porque de lo contrario, la cosa tuvo que haber sido clara. Estos artículos están mal y tomo tal postura. Punto. Por algo el pueblo los eligió con amplia mayoría. Para que decidan. Para que pongan el “dedo en la llaga”. Porque amigo… para hacer la plancha y tirar todas las decisiones a sendos referéndums… vamo’ arriba nos toman del pelo.
Otro tema que subyace es si búsqueda de la derogación de estos artículos tienen alcance solo para los militares involucrados directa o indirectamente o incluye a todos los ciudadanos?
Lo entreveran, créame. Qué es lo moralmente correcto? Que la Justicia sea PARA TODOS. De lo contrario, tendremos una “justicia renga”. El ampararse en el término de No al TERRORISMO DE ESTADO (así lo definen en la plataforma) indica claramente hacia dónde va direccionada la cosa, y si hablamos de pacificación nacional nos incluye a TODOS, ‘ta claro?
No obstante, en el citado texto, se especifica la intervención directa del Poder Judicial en estos temas, deslindando al Poder Ejecutivo de las investigaciones inherentes. Es un enfoque correcto.
Ya Montesquieu, desde la Revolución Francesa, planteaba la separación y autonomía de poderes. Toda situación que supedite esta autonomía está mal. Por tanto, lo actual… está mal.
Insisto en que la garantía de los derechos humanos no es un tema electoral, es un tema prioritario en la agenda nacional. Lo que está mal es no haber desligado esta decisión del contexto político – electoral, justamente para evitar teñir de colores políticos algo que debe ser neutral, independiente, nacional por sobre todas las cosas.
En este baile, están aquellos dirigentes sindicales, políticos y actores relevantes de la sociedad que pretenden sumar en la “volada” adhesiones electorales. También aquellos que se ponen super legalistas y los otros que están en una suerte de “barrer p’adentro”.
Pero los que importan, los que cuentan son aquellos que realmente han experimentado el dolor de la pérdida de un ser querido. Por tanto, me siento en la obligación de tomar parte en este tema.
Donde hubo dolor humano, no existen medidas 100% correctas y justas. Se parecen mucho pero no llegan a serlo. Por tanto, hay que ver que es lo que menos perjuicio le genera a la sociedad en su conjunto.
Los orientales que no tenemos la “cola sucia”, no tenemos nada que ocultar, nada que eludir, debemos dormir tranquilos. Acá, el que especula… pierde.
Si con nuestra adhesión y la de otros, contribuimos definitivamente a dar vuelta la página de una historia muy triste de nuestro país… ASÍ SERÁ. Por tanto, mi amigo, el 25 apoyo el SÍ.
El tiempo dirá... Puedo estar equivocado, pero hago. No me escudo en el silencio y después salgo “camuflado” en el resultado. Al menos mis viejos, me educaron así. Esto está por encima de la voluntad electoralista.
Es necesario superar estos temas, hay que mirar de una vez y para siempre, hacia delante. Hay que construir país. Por tanto, mi amigo, juéguese por algo, en el acierto o en el error, pero recuerde que… el que especula… pierde.
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